Today, we reach the end of a thousand-day cycle of resounding silence in Brazil. With no Marielle or Anderson, and an excruciating immersion in injustice.
Hoy salimos de un ciclo de 1000 días de silencio ensordecedor sin Marielle y Anderson, y de un asfixiante hundimiento en la injusticia. No podemos permitir que otro día amanezca sin tener las respuestas a este crimen