La Fundación Cuide Chile, brazo lobbista de las ideas del Partido Republicano de José Antonio Kast, se opuso a la paridad y a la ley de protección a la niñez. Su financiamiento es desconocido y nunca reportó memorias anuales a las autoridades, revela una investigación de openDemocracy y La Pública.
El 4 de junio de 2020, Cuide Chile transmitió por YouTube una mesa redonda streaming titulada “El Estado te quiere quitar a tus hijos”, donde representantes de la organización sin fines de lucro comentaron el proyecto de Ley de Garantías de la Niñez, promulgado en 2022 para brindar protección integral a los derechos de niños, niñas y adolescentes.
En la transmisión, Pamela Pizarro, directora ejecutiva de la fundación, presentó a la abogada Andrea Iñíguez y a Camilo Cammás, a quien describió como “experto en todos los temas de marxismo cultural”. Ambos comentaron el proceso legislativo, con fuertes críticas “en lo técnico y en lo ideológico”, según aseguró Pizarro.
El problema, en su opinión, era que la ley contemplaba la autonomía progresiva, uno de los pilares de la Convención de los Derechos del Niño, en vigor desde 1990 y ratificada por todos los países del mundo, excepto EEUU. La Defensoría de la Niñez la define como el reconocimiento jurídico de la capacidad de niños, niñas y adolescentes para ejercer sus derechos a medida que se desarrollan mental y físicamente. Por eso se les reconoce, por ejemplo, el derecho a ser escuchados y a la libertad de expresión y de información.
Para Cuide Chile, la Ley de Garantías de la Niñez fue un caballo de Troya para desmantelar los derechos de los padres. “Significa que los niños van a poder mandarse solos, y los padres van a tener cada vez menos injerencia”, dijo Cammás en la charla. También criticó que la ley reconociera la diversidad de familias existentes. “Se deconstruye el concepto de familia pudiendo quedar cualquier tipo de unión o agrupación de personas consideradas como familia”, concluyó.
Cammás, abogado de la Universidad de Chile, dirige el área de formación de la fundación y se ocupa de la “colaboración en materia parlamentaria, para la elaboración, defensa, seguimiento y preparación de indicaciones para proyectos de ley” y “asistencia a discusión de proyectos de ley, tanto en comisión como en sala”, según su perfil de Linkedin.
La cruzada contra la autonomía progresiva, la “ideología de género” y el “lobby LGTBI” son puntos clave para la Fundación Cuidando Derechos Chile, o Cuide Chile, conformada en agosto de 2018 con el objeto de promover, proteger y defender “el cuidado de la familia como núcleo fundamental de la sociedad”, según su estatuto.
Lobby legislativo y silencio sobre donaciones
En ese documento, se define también que Cuide Chile defiende la vida “desde la concepción hasta la muerte natural” y, para lograr sus objetivos, se propone elaborar investigaciones e informes y prestar asesoría comunicacional, jurídica y legislativa.
La asesoría legislativa es una de las actividades centrales de Cuide Chile. Según la revisión de agendas y boletines parlamentarios realizada para esta investigación, desde su creación en agosto de 2018, este grupo asistió e intervino en al menos 14 comisiones parlamentarias para oponerse a legislar contra la discriminación de género, potenciar la educación sexual integral, el derecho a filiación de hijos en parejas del mismo sexo, e incluso, la paridad en el proceso constituyente de 2022.
Cuide Chile también está activa en el nuevo intento de redactar una constitución mediante un Consejo Constitucional en el que el partido de Kast logró mayoría.

La fundación busca que el nuevo texto contemple el derecho a la vida desde la concepción, lo que impediría el aborto en tres causales (violación, inviabilidad del feto o riesgo de vida de la madre) actualmente permitido por ley. También la objeción de conciencia individual e institucional, y el derecho preferente de los padres a decidir los contenidos curriculares que reciben sus hijos, lo que les permitiría oponerse a la educación sexual o de género en las escuelas. Solo la última recogió las 10.000 adhesiones necesarias para ser presentada ante el Consejo Constitucional.
Según su estatuto de constitución, la organización se conformó con un patrimonio inicial de dos millones de pesos (2.000 dólares). Pero su balance financiero es desconocido. Desde su creación, la fundación nunca entregó memorias anuales ni balances que debe reportar por ley al Ministerio de Justicia, según la respuesta que nos dio esa cartera a nuestro pedido de información pública.
Por su parte, el Servicio de Impuestos Internos (SII) respondió a nuestra solicitud que Cuide Chile no declaró haber recibido donaciones.
La familia Kast-Adriasola
Iñíguez, Pizarro y Cammás se presentaron como candidatos a las elecciones parlamentarias de 2021 por el Partido Republicano que lidera Kast, aunque no resultaron electos.
Pero la dirigente más visible de Cuide Chile es María Pía Adriasola, abogada y esposa de Kast. Aunque no figura en la documentación oficial de la organización es su cara pública en Instagram y en Facebook, donde es mencionada como fundadora, y su imagen y su firma aparecen en la portada del sitio web de la fundación, actualizado hasta 2019.
Adriasola participó en 2018 de las sesiones de la comisión mixta que discutió la ley de identidad de género como representante de Cuide Chile, de una agrupación solo mencionada como “Influyamos” y como asesora del diputado de derecha Cristóbal Urriticoechea (que entonces pertenecía a Renovación Nacional y más tarde al Partido Republicano).

La familia Kast-Adriasola cuenta con varias empresas, entre ellas sociedades de inversión e inmobiliarias. A partir de una modificación a tres empresas creadas en 2000, la familia creó en 2015 Inmobiliaria e Inversiones Padua Limitada con la finalidad de explotar bienes raíces, aunque en fuentes abiertas no hay información sobre las actividades de la empresa.
En 2021, siete de los nueve hijos de Kast y Adriasola – representando a su vez a una decena de sociedades de inversión – incrementaron el capital de Padua con montos que llegaron a sumar más de 4.000 millones de pesos (4,9 millones de dólares).
Cuando era candidato presidencial, José Antonio Kast reconoció a regañadientes su inversión en paraísos fiscales. “Se hizo una sociedad en Panamá para poder invertir posteriormente en Estados Unidos, porque los abogados en ese momento dijeron que era más rápido ese camino”, dijo en una entrevista en 2021.

En ese momento no declaró la existencia de Inversiones Padua, pese que era su administrador y controlaba el 96% a través de la sociedad de fachada Inversiones Bavaro SpA, de la cual es su único dueño. Su propiedad fue revelada por el diario La Tercera. Entonces, su equipo de campaña especificó que sí había declarado que administraba la sociedad a la Contraloría, pero que la catalogó como “reservada” en la declaración que como candidato subió al portal InfoProbidad.
Debido a la falta de transparencia del patrimonio de las personas jurídicas, no es posible saber si parte del patrimonio de la familia Kast Adriasola está financiando las actividades de Cuide Chile. Los recursos utilizados para sus operaciones, que buscan influir en las políticas públicas, son reservados para la ciudadanía.
Adriasola no respondió a las consultas para esta investigación. Por su parte, Carolina Araya, asesora de comunicaciones de Kast, se limitó a decir que no existe obligación de informar donaciones, sin responder si era el patrimonio familiar el que sostiene las operaciones de Cuide Chile.
