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Elecciones regionales en Colombia: un serio aviso a la coalición gobernante

Si Petro no analiza bien las causas que llevaron al Pacto Histórico a la pérdida de poder actual, asegurará el regreso del conservadurismo que siempre gobernó el país.

Elecciones regionales en Colombia: un serio aviso a la coalición gobernante
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El 29 de octubre de 2023 los colombianos votaron para elegir representantes en 1.102 alcaldías y 32 gobernaciones y cambiaron el panorama político colombiano. En su mayoría, resultaron electos políticos que representan opciones opuestas a la del gobierno actual y este resultado abre preguntas sobre cuál debe ser el rumbo que tome para lograr sus objetivos en los tres años que le restan.

Aunque esta no es una derrota absoluta para el Pacto Histórico y para el presidente Gustavo Petro, éste se declaró ganador de los comicios, señalando que su partido había conseguido victorias en nueve de los treinta y dos departamentos de Colombia, es evidente que fue más lo que perdió que lo que ganó.

La principal derrota la recibió en la capital, Bogotá, ciudad de la que fue alcalde entre 2012 y 2016, y donde tradicionalmente había recibido apoyo. Su candidato, Gustavo Bolívar, quedó en tercer lugar con un 18,7% de los votos, superado ampliamente por el 49% del candidato ganador Carlos Fernando Galán, del partido Nuevo Liberalismo, y por el 20% de Juan Daniel Oviedo del partido Con toda por Bogotá.

El Pacto Histórico también perdió en importantes departamentos como Cundinamarca, Antioquia (donde el nuevo alcalde es excandidato presidencial Federico ´Fico´Gutiérrez), Atlántico, Valle del Cauca y Santander, los más poderosos en cuanto a votantes y representación política.

Bogotá y Medellín, bastiones ganados por la oposición

La derrota más clara de Petro fue en Bogotá, donde Galán logró la victoria con el Nuevo Liberalismo, partido fundado por Luis Carlos Galán en 1979 y revivido en 2021 por sus dos hijos, Juan Manuel y Carlos Fernando, para participar en las elecciones de 2022.

El apoyo a la candidatura de Carlos Fernando, que se postulaba por tercera vez a la alcaldía de Bogotá, fue creciendo lentamente en medio de una campaña que no logró capturar del todo la atención de los bogotanos. Galán apostó principalmente a cuestiones sociales como la salud, economía, educación, género y medioambiente, temas en los que se enfocaron más del 50% de sus propuestas.

Galán, un candidato centrista, también supo aprovechar el rechazo que causó Gustavo Bolívar, el candidato de Petro, quien ha sido blanco de críticas por frases y acciones como "si fuera corrupto haría billete", por apoyar a la exministra Irene Vélez en su propuesta de decrecimiento, y por renunciar al Senado en 2022.

A pesar de que el gobierno nacional colombiano ha recibido constantes críticas desde la posesión de Petro, las encuestas ponían a Bolívar en segundo lugar, pero quedó tercero, una derrota humillante en el que es considerado el segundo puesto político más importante después de la presidencia.

A pesar de Petro mantiene una aprobación de entre el 30 y 40% en las encuestas, recibió un importante llamado de atención por parte de los votantes

En entrevista con el diario colombiano El Espectador, y como respuesta a la pregunta de si se arrepentía de haberse lanzado a la alcaldía, Bolívar respondió: "yo en verdad no soy político, yo simplemente facilito y me uno a una causa". Esto debilita la posición del Pacto Histórico y pone en entredicho por qué y de qué manera elige a sus candidatos, y refuerza la idea de la oposición de que el partido de Petro es un partido demasiado joven que apenas está aprendiendo a gobernar.

A pesar de que el presidente mantiene una aprobación de entre el 30 y 40% en las encuestas, no cabe duda de que, así diga lo contrario, Petro recibió un importante llamado de atención por parte de los votantes.

Otro golpe claro para el presidente fue el regreso de Federico ´Fico´ Gutiérrez a la alcaldía de Medellín. Después de la renuncia al cargo de Daniel Quintero (político de la coalición de gobierno), Fico no solo ganó las elecciones de una ciudad tradicionalmente conservadora (uribista), sino que sacó mejores resultados que hace ocho años, cuando fue alcalde de la ciudad por primera vez.

En su primera alocución, Gutierrez afirmó que hará un llamado al diálogo ciudadano alrededor del sentido común y agregó que el daño hecho a la ciudad por la izquierda durante sus cuatro años de gobierno fue inmenso, en mensaje claro a la formación que gobierna el país en la actualidad en un contexto donde los partidos conservadores y de derecha recuperaron mucho terreno.

El Pacto Histórico se debilita en todos los frentes

Lo más relevante de los resultados de las elecciones regionales es que consolidan la creciente fragmentación política: en la actualidad Colombia tiene ya 36 partidos, en un país donde hace tres décadas años existían solamente dos.

Si bien podría decirse que entre más partidos mayor diversidad ideológica, este no el caso porque lo que aumenta es la fragmentación dentro de los mismos partidos y es común que un partido se escinda para dar lugar a otro nuevo, y éste a su vez repita la escisión, lo que impide acuerdos estructurados que se puedan sostener en el tiempo y hace prácticamente imposible que un solo partido logre consolidar mayorías.

El Pacto Histórico no ganó estas elecciones y tampoco apoyó al vencedor de ninguna de las grandes ciudades. Solo logró mantenerse al frente en dos gobernaciones (Nariño y Amazonas) lo que significa que no será mayoría en ninguna de las asambleas departamentales o concejos municipales, lo que le resta fuerza política en las regiones, que fue donde más cambios prometió Petro en su campaña presidencial.

El Pacto Histórico, además, llegó dividido a las elecciones y no tuvo un solo candidato fuerte a las alcaldías más importantes del país. Si Petro quiere poder gobernar en con garantías, ahora tendrá que repensar sus subjetivos y revisar sus alianzas políticas. En su discurso de posesión prometió acabar con la pobreza, la desigualdad, y la violencia; pero para lograrlo debe solidificar coalición eficiente que tenga presencia en todas los estratos de poder que constituyen el sistema político colombiano.

En las elecciones regionales de hace cuatro años, los políticos nuevos, muy alejados de los partidos tradicionales, arrasaron en las urnas., pero en estos comicios la realidad dio un giro de 180 grados, y la tendencia se dio a la inversa: casi todas las alcaldías las ganaron políticos de estructuras tradicionales, con vínculos fuertes con empresas privadas.

Aunque Petro logró acercarse a las familias que manejan la política en cada región en las presidenciales, el debilitamiento de estas relaciones le pasó factura en las elecciones del 29 de octubre.

Colombia, por la variedad de su geografía y de sus culturas políticas, es un país de poder local en el que los que mandan en ciertas regiones pueden poner y quitar a un presidente. Si Petro no analiza bien las causas que lo llevaron a él y al Pacto Histórico a la situación actual, seguirá perdiendo poder y no solo no podrá cumplir las promesas electorales de un cambio verdadero en el país, sino que asegurará el regreso del conservadurismo que ha gobernado este país durante décadas en las próximas elecciones presidenciales.

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