La World Youth Alliance (WYA) recibía una subención europea para un proyecto educativo en salud reproductiva, pero el año pasado openDemocracy reveló que difundía desinformación sobre aborto y ahora está a punto de perderla.
La Unión Europea (UE) anunció que retirará su financiamiento a la WYA, a raíz de que openDemocracy revelara que lo usó para ejecutar un programa de educación en salud sexual y reproductiva para niñas y jóvenes que promovía desinformación sobre el aborto.
Nuestra investigación, publicada en octubre del año pasado, reveló que la UE había otorgando 1,2 millones de euros de su programa Erasmus a la WYA destinados a proyectos de formación y educación para jóvenes, después de que la ONG hiciera afirmaciones falsas sobre el aborto – incluyendo que provoca complicaciones de salud. El programa Erasmus de la UE “respalda la educación, la formación, la juventud y el deporte en Europa”.
Ese dinero incluía 400.000 euros para el proyecto Women’s Health Goes Digital (La salud de las mujeres se digitaliza), cuyo objetivo era “diseñar y ofrecer programas de formación innovadores en el ámbito de la salud mental, reproductiva y los derechos de las mujeres”.
La investigación dio pie a preguntas de eurodiputados y a que un órgano de la UE – la Agencia Ejecutiva Europea de Educación y Cultura (EECEA)– revisara los fondos entregados a la WYA.
La revisión concluyó que la organización infringió la obligación que se asume al recibir subvenciones de la UE de respetar sus valores. La WYA dijo a openDemocracy que “rechaza categóricamente” esa acusación.
A comienzos de este mes, la WYA publicó en Facebook que la Comisión Europea “ataca a WYA Europa y le quita sus fondos”, y citó cartas enviadas por la EECEA.
Neil Datta, director ejecutivo del Foro Parlamentario Europeo sobre Derechos Sexuales y Reproductivos, dijo a openDemocracy: “La WYA ha estado saliéndose con la suya al malgastar fondos de la UE para desinformar a jóvenes y mujeres. Ya era hora de que esto parara. Finalmente, la Comisión dijo basta”.
La WYA, que tiene una oficina en Bruselas, se presenta como una ONG “no religiosa”, pero sus enseñanzas y valores repiten mensajes propios de grupos religiosos. Afirma, por ejemplo, que “el aborto no forma parte de la salud reproductiva y que bajo ninguna circunstancia debe promoverse como parte de la planificación familiar”, y que “los Estados no deben ceder a la presión para incluir el aborto en la salud reproductiva”.
Nuestra investigación encontró una entrevista de la fundadora de WYA, Anna Halpine, en la que comparaba el aborto con el Holocausto y el genocidio de Ruanda; y un documento técnico donde la organización afirmaba que el aborto puede causar infertilidad, una afirmación desmentida por las estadísticas y por la Organización Mundial de la Salud.
WYA también promociona en sus redes sociales su aplicación para el seguimiento del ciclo menstrual, FEMM. Esta app difunde información errónea sobre los anticonceptivos hormonales, como “perjudiciales” para la salud de la mujer. El Servicio Nacional de Salud británico (NHS) confirma que, si bien “los anticonceptivos hormonales pueden aumentar el riesgo de coágulos sanguíneos y cáncer de mama, el riesgo es muy bajo”.
La exdirectora del programa global de FEMM, Gabrielle Jastrebski, ha afirmado además que tomar anticonceptivos hormonales es “el comienzo del camino hacia el aborto”. En realidad, es lo contrario. Una investigación publicada por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres halló que “el aumento del uso de anticonceptivos da lugar a una reducción de la incidencia del aborto en entornos donde la fertilidad es constante”.
Después de nuestra investigación, eurodiputados de Polonia, Alemania, Eslovaquia y Suecia escribieron a la Comisión Europea pidiéndole que “aclarara su posición sobre los recientes informes relativos a los 1,2 millones de euros en financiamiento de la UE para la WYA” y que se “comprometiera a revisar y eventualmente detener la financiación de organizaciones que se oponen a la libertad reproductiva”.
La intervención parlamentaria llevó a la EECEA a revisar los contenidos de Women’s Health Goes Digital y de otros dos proyectos de WYA: Youth Act 2024 (Ley de la Juventud 2024) y la subvención operativa de WYA Europa para 2024.
La agencia determinó que el contenido educativo y de formación de WYA es unilateral o sesgado en materia de derechos sexuales y reproductivos, y señaló que sus posturas públicas divergen de los principios de derechos humanos adoptados por la UE.
También acusó a la WYA de “omitir en la etapa de solicitud aspectos clave de las actividades de educación en salud sexual, como el énfasis en la abstinencia, la planificación familiar natural y la idea de que la vida comienza en la concepción”.
Ante estas noticias, eurodiputados pidieron más recursos para proyectos de salud y derechos sexuales y reproductivos. “La Comisión debe invertir todavía más en salud y derechos sexuales y reproductivos para equiparar los fondos que han recibido los movimientos antigénero y reparar el daño causado por financiar a una organización antigénero como World Youth Alliance”, dijo a openDemocracy la eurodiputada sueca Abir Al-Sahlani.
“En tiempos de austeridad, cada euro del financiamiento europeo cuenta”, señaló la eurodiputada polaca Joana Scheuring-Wielgus. “La Comisión debe evaluar rigurosamente tanto los estatutos de la organización como sus proyectos, asegurándose de que los fondos se asignen solo a quienes realmente cumplen con los valores de la UE consagrados en los tratados y la Carta de Derechos Fundamentales”.
La WYA tiene ahora 30 días para responder a la revisión de la EECEA. La organización dijo a openDemocracy que, hasta el momento, “no tenemos conocimiento de ninguna determinación final por parte de la Comisión Europea respecto al financiamiento para World Youth Alliance”.
En desacuerdo con las acusaciones de la Comisión, la WYA afirmó: “Rechazamos categóricamente la afirmación de que nuestra organización no respeta los valores fundamentales de la Comisión o de la Unión Europea debido a nuestras posiciones en el ámbito de la salud sexual y reproductiva”.
En su respuesta, la organización sostuvo: “Consideramos que la interpretación que hace la EECEA del acuerdo de subvención, y su afirmación de que alguna actividad de nuestro proyecto contradice los valores básicos de la UE, constituye una aplicación incorrecta del derecho europeo”. Añadió que todo su trabajo está guiado por valores de la UE como “la dignidad humana, la libertad de pensamiento y expresión, el pluralismo y la igualdad ante la ley”, y que “ninguna de las cartas demuestra una violación a estos valores”.
La WYA también agregó que la decisión de la Comisión implica que “toda organización debe defender el aborto para ser considerada alineada con los valores de la UE, algo que creemos incorrecto y contrario a los principios de pluralismo y libertad de expresión”. Señaló además que “mantiene” sus posiciones sobre género, y remitió a un comunicado completo disponible en su sitio web.


