El partido español de centro-derecha Ciudadanos preguntó al gobierno si parte del dinero de la cooperación podría haber ido a proyectos que ofrecen ‘terapias de conversión’ anti-gay en el extranjero, tras una investigación de openDemocracy.
“¿Qué mecanismos tiene en marcha la cooperación española para asegurar que los recursos públicos no se destinan (sic) a estas u otras prácticas contrarias a los derechos y libertades más fundamentales?”, preguntaron la semana pasada diputados del partido.
El pedido de informes afirma que los legisladores de Ciudadanos “nos hemos opuesto siempre a este tipo de prácticas no basadas en la evidencia y que tanto daño causan a las personas LGBTI simplemente por cuestiones de prejuicios sociales que no les dejan ser quien (sic) realmente son”.
En una investigación de seis meses, reporteros y reporteras encubiertas de openDemocracy hablaron con personal de centros de salud en Kenia, Tanzania y Uganda que les dijeron que ser gay es "malo", “es para los blancos" y es un problema de salud mental.
Ese personal ofreció ‘tratamiento’ para la atracción hacia personas del mismo sexo, incluyendo orientación intensiva y recomendaciones de administrar a un adolescente gay píldoras con el fin de impedir que se masturbara y de que probara la "terapia de exposición", contratando a una empleada doméstica joven por la que pudiera "sentirse atraído".
La agencia del gobierno estadounidense USAID, el Fondo Mundial (de lucha contra el sida, la malaria y la tuberculosis) y la influyente ONG británica MSI Reproductive Choices se comprometieron de inmediato a investigar más a fondo y tomar medidas ante estos hallazgos que involucran a varias organizaciones o centros de salud que ellos financian.
El partido Ciudadanos pidió al gobierno español respuestas escritas a preguntas sobre si el dinero de la cooperación española podría también estar apoyando tales actividades, y si hay medidas para evitar que esto suceda.
La expresión ‘terapia de conversión’ se emplea para describir una variedad de prácticas, desde ‘terapias de conversación’ hasta ‘tratamientos’ físicos, incluso el uso de hormonas, que tienen como objetivo cambiar, suprimir o desviar la orientación sexual o la identidad de género de una persona.

En una clínica de VIH en Uganda desinada a las poblaciones "más vulnerables", como los hombres homosexuales, una recepcionista dijo que "a quien quiera dejar la homosexualidad, lo conectamos [con orientadores externos]", entre ellos un pastor homófobo conocido en la zona.
Esta clínica recibió fondos de USAID. Un portavoz de la embajada de Estados Unidos en Kampala dijo a openDemocracy que la agencia no apoyaba las ‘terapias de conversión’ y que "investigará cualquier denuncia sobre un socio financiado por USAID que las esté realizando".
El Fondo Mundial también ha suministrado recursos en forma indirecta a esta clínica a través del gobierno de Uganda y de una ONG local. La organización dijo a openDemocracy que "se toma en serio los asuntos planteados" por nuestra investigación y que "los investigará".
"Estamos agradecidos por todas las inquietudes planteadas y agradecemos a openDemocracy por su investigación", agregó un portavoz de MSI Reproductive Choices, quien añadió que la ONG también tomaría "medidas inmediatas" contra "esta práctica abominable".
En Tanzania, un orientador de la clínica de MSI en Mwenge, Dar es Salaam, explicó a nuestras reporteras encubiertas que “se establecerá un calendario, incluyendo los días en que él [un pariente gay] debe visitar el hospital, hasta que, finalmente, confirmen que ha cambiado”.
España fue un gran donante del Fondo Mundial, si bien cesó sus contribuciones en 2010. En 2019 prometió aportar 100 millones de euros en los próximos tres años.
Varias agencias europeas de cooperación internacional, pero no las de España, figuran como donantes en el informe anual de MSI Reproductive Choices de 2019, entre ellas las de Reino Unido, Dinamarca, Finlandia, Países Bajos, Noruega y Suecia.

La ‘terapia de conversión’ no es ilegal en España, pero cinco comunidades autónomas la prohibieron. Un proyecto de ley propuesto por el actual gobierno español para “garantizar los derechos de las personas LGBT” se encuentra en etapa de ser aprobado e incluye una prohibición general de estas prácticas.
Más de 65 organizaciones profesionales médicas y psicológicas han condenado las ‘terapias de conversión’ en todo el mundo, pero solo tres países (Brasil, Ecuador y Malta) las prohibieron, mientras que Alemania no permite que se apliquen a menores de edad.
Ciudad de México y un número creciente de ciudades y estados de EEUU también adoptaron prohibiciones locales, y el Reino Unido prometió este año una medida similar en todo el país.
En España, defensores de derechos humanos advierten que los ataques homófobos van en aumento. A principios de este mes, un asistente de enfermería de 24 años fue asesinado a golpes afuera de un club nocturno en el norte del país por una turba que gritaba insultos homofóbicos.
Traducción de Dánae Vílchez
