Los promotores de este ‘tratamiento’ viven en un mundo de fantasía: la ‘reversión de la píldora abortiva’ no funciona, y la mayoría de las mujeres no se arrepienten de un aborto
Hay señales de que este método controvertido empieza a echar raíces en la región – respaldado por una gran organización de la derecha cristiana de EEUU