En lo que va de 2024, más de 50.000 incendios han devastado la Amazonía al tiempo que la cuenca del Amazonas enfrenta la peor sequía en 121 años. Los “ríos voladores” se convierten en flujos de humo y aceleran una catástrofe climática sin precedentes.
En su camino hacia el norte, cada vez más millares de migrantes atraviesan la densa selva del Darién en Panamá donde enfrentan múltiples peligros, incluidas amenazas criminales.
Una doble disputa por el control del Estado y del movimiento al socialismo (MAS) se convirtió en una lucha fratricida de consecuencias potencialmente desastrosas para Bolivia