De ser exitoso, el vanguardista proceso constitucional chileno podría servir como base para repensar los modelos de otros países Latinoamericanos, donde el descontento social ya no da tregua.
El proceso constitucional abierto en Chile debería reparar la injusticia histórica frente al pueblo mapuche, que ha sido excluido, usurpado y demonizado durante siglos.
La campaña de inmunización en Chile funciona, pero la tentación de un uso electoralista y la falsa sensación de seguridad con una vacuna que solo es efectiva al 50% invitan a no bajar la guardia.
Em 15 de dezembro, o Congresso do Chile aprovou um projeto de lei que garante a participação dos grupos indígenas na Assembleia Constituinte. No entanto, o pedido original era de 23 ou 25 assentos.