Sangre cubana dejó su marca en la conciencia mundial después de su participación en las guerras de Angola de 1975-1988. Los políticos corporativos están unidos en su deseo de que ignoremos esta realidad.
La falta de reacción crítica a la represión de los artistas del Movimiento San Isidro pone en evidencia a un sinnúmero de académicos, periodistas e izquierdistas trasnochados, que todavía creen que Cuba ha alcanzado el paraíso socialista.