No hay forma de equipara las fuerzas de la oposición, casi inexistente desde el punto de vista orgánico y unitario dentro del país, y la hegemonía bélica que tienen actualmente quienes controlan el aparato del Estado.
Existe un vínculo oscuro entre los efectos del odio extremo en los días de Palme y la vil propaganda y las noticias falsas de hoy en día, multiplicadas por millones en Internet.
Dos mujeres cuentan cómo se vive la pandemia desatada por la enfermedad de la Covid-19 en sus comunidades, las dificultades que atraviesan y las implicancias del aislamiento. Pero, además, analizan e interpretan la crisis desde su cultura y desde su propia perspectiva, como mujeres indígenas.
La vida post-pandemia tiene que considerar sin excepción alguna, la modificación de los patrones de comportamiento y relación, que han perpetuado la desigualdad.Experiencia de Liderazgos Comunitarios en el contexto de la Covid-19, TECHO 2020.
El precio subsidiado de los combustibles y el saqueo sistemático de PDVSA han conducido a Venezuela a una insólita situación: siendo un país petrolero, necesita importar enormes cargamentos de gasolina.
El panorama actual en las cárceles puede leerse como la continuación de la plataforma de campaña de Bolsonaro – la de la necropolítica, en la que el Estado decide quién vive pero, sobre todo, quién muere.
Mientras los gobiernos del mundo han acordado un ingreso de emergencia para los habitantes más vulnerables, como preámbulo hacia una Renta Básica Universal, en Colombia se diluye el debate.
Abandonar el discurso bélico y asumir las causas ambientales de la pandemia, nos ayudaría a prepararnos positivamente para responder al gran desafío de la humanidad, la crisis climática, y a pensar en un gran pacto ecosocial y económico.
En educación, como en todo lo demás, proponemos un keynesianismo de la democracia. Que la inversión pública necesaria para reactivar la economía produzca infraestructuras para la democracia. Ese debería ser el futuro de la digitalización.