La voluntad de Lula de posicionar la diplomacia brasileña en un frente pacifista y alejarse del belicismo imperante en Ucrania ha provocado a la prensa corporativa del país.
Detener la matanza de defensores ambientales y promover que se pueda informar libremente y con seguridad desde el territorio debe ser una prioridad del nuevo gobierno, que prometió proteger la vida.