Mientras continúan las protestas y la polarización en Perú, se dicta prisión preventiva de 36 meses para Pedro Castillo y el gobierno condecora al Nobel Vargas Llosa.
Las protestas contra el gobierno no pueden durar indefinidamente. Los pobres no pueden sobrevivir mucho tiempo sin trabajar, y los seres humanos no pueden sufrir tanta represión.
El presidente Pedro Castillo está constantemente en la cuerda floja y la oposición lo presiona, obligándole a dedicar gran parte de sus energías a evitar ser destituido por el Congreso
La corrupción generalizada a todos los niveles de la política y el mal manejo de los asuntos públicos hacen que la situación en Perú sea insostenible y que Pedro Castillo esté a punto de ser destituido