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La ONU debe intervenir para evitar una catástrofe nuclear en Ucrania

La probabilidad de una catástrofe en la central de Zaporizhzhia es ahora demasiado alta para ser ignorada. La ONU debe tomar medidas urgentes

La ONU debe intervenir para evitar una catástrofe nuclear en Ucrania
Rusia ha ocupado la planta de energía nuclear de Zaporizhzhia (vista en la distancia), que solía producir el 46% de la energía nuclear de Ucrania | - Celestino Arce/NurPhoto vía Getty Images
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La semana pasada, Ucrania advirtió al mundo de que Rusia podría estar planeando un ataque catastrófico contra la central nuclear de Zaporizhzhia.

La reacción a esta crisis ha sido otro fracaso de las Naciones Unidas, que se produce en medio de un fracaso mayor de la ONU a la hora de aplicar el derecho internacional y la diplomacia contra Rusia.

Normalmente, cuando se habla de los problemas de la ONU, se alude al derecho de veto o a otras cuestiones que, para ser solucionadas, requerirían cambios en la Carta de las Naciones Unidas, el documento que gobierna la organización. Y aunque tales reformas son necesarias, es probable que sólo se produzcan tras el final de la guerra ruso-ucraniana.

Pero Ucrania necesita una acción urgente ya y hay medidas que la ONU puede tomar sin cambiar la Carta. Puede -y debe- establecer una zona desmilitarizada en la central de e introducir fuerzas de mantenimiento de la paz en la zona para evitar una catástrofe, dos pasos que han pedido el secretario general de la ONU, António Guterres, y la empresa estatal ucraniana de energía nuclear, Enerhoatom, respectivamente.

Para un mundo fracturado por la guerra, éstas podrían ser medidas viables y realistas a medida que la situación se vuelve cada vez más desesperada. La guerra ruso-ucraniana es la primera de la historia que se libra directamente en las proximidades de una gran central nuclear. Esto no sólo es extremadamente peligroso, sino que significa que la respuesta de la comunidad internacional podría convertirse en un precedente si algo así vuelve a ocurrir.

Hasta ahora, el precedente que se está sentando es decepcionante. A pesar de los esfuerzos del Organismo Internacional de la Energía Atómica (OIEA), una organización internacional autónoma dentro del sistema de la ONU, el peligro no ha desaparecido.

"La situación general en la zona cercana a la central nuclear de Zaporizhzhia es cada vez más impredecible y potencialmente peligrosa", declaró el director general del OIEA, Raphael Grossi, a principios de mayo, un mes antes de la catástrofe de la presa de Kakhovska y del inicio de la contraofensiva ucraniana, que ha aumentado aún más los riesgos.

La probabilidad de catástrofe -incluso de un incidente fortuito- es ahora demasiado alta para ignorarla.

Misiones de mantenimiento de la paz

La 11ª sesión de emergencia de la Asamblea General de la ONU se convocó poco después del inicio de la invasión rusa a gran escala de Ucrania el 24 de febrero del año pasado, la primera vez que se utilizaba este mecanismo en un cuarto de siglo.

Como resultado, la Asamblea General adoptó una serie de resoluciones condenando la agresión y las anexiones, que tenían un significado más bien simbólico.

Pero podría haber ido más lejos; la Asamblea tiene potestad para otorgar un mandato para llevar a cabo misiones de mantenimiento de la paz, lo que hizo por última vez hace 67 años, durante la crisis de Suez de 1956.

Esta es una buena oportunidad para que el Presidente brasileño Lula y otros líderes del Sur Global muestren sus dotes diplomáticas

Aunque es poco probable que ningún país envíe sus fuerzas de paz a Zaporizhzhia sin el acuerdo de Rusia, una resolución sobre la central nuclear de Zaporizhzhia por parte de la Asamblea General de la ONU podría ser un medio de presionar a Rusia para que acepte. Esto sería especialmente cierto si la medida contara con el apoyo de países que hasta ahora se han abstenido o han votado en contra de las resoluciones relativas a la invasión rusa, como India, Sudáfrica, Vietnam y otros.

Países como Indonesia, que ya ha hablado de la posibilidad de desplegar sus fuerzas de paz en Ucrania, también podrían reforzar la resolución confirmando su disposición a enviar fuerzas de paz a la planta de Zaporizhzhia.

Las resoluciones de la ONU que no hacen una valoración global de la guerra de Rusia, sino que pretenden abordar cuestiones concretas sobre las que existe un consenso más amplio, como la seguridad nuclear, podrían obtener mucho más apoyo. Con ellas se podría evitar la escalada bélica y nuevas catástrofes y, tal vez, contribuir a debilitar aún más la tambaleante posición de Rusia en la escena internacional, al cese de los combates y al inicio de negociaciones de paz.

Una zona desmilitarizada

Alexander Gilder, investigador de la Universidad de Reading, ha sugerido que, al igual que una misión de mantenimiento de la paz de la ONU más amplia y general se vería bloqueada por el voto de Rusia en el Consejo de Seguridad de la ONU, una fuerza más pequeña para apoyar la creación de una zona desmilitarizada en la planta de Zaporizhzhia también es improbable. Para ello sería necesario el consentimiento de "todas las partes implicadas", lo que, en efecto, también significa Rusia.

La Asamblea General de la ONU "podría autorizar" este tipo de fuerza más pequeña, argumentó Gilder en enero, pero es "poco probable que lo haga".

Hasta ahora, el pronóstico de Gilder ha sido acertado. Pero, ¿quizás ahora, tras la destrucción de la presa de Kakhovska y la desestabilización del régimen de Putin, la situación ha cambiado?

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Todos los reactores de la central nuclear de Zaporizhzhia están actualmente parados, afirman fuentes oficiales. El control de la central carece ahora de importancia práctica para Rusia.

Ahora, pues, es el momento de que la Asamblea General de la ONU cree una zona desmilitarizada en la central. Un país que votara en contra o se abstuviera en esta cuestión revelaría su evidente apoyo al chantaje nuclear de Rusia a Ucrania. No importa la postura que adopte un gobierno sobre la invasión rusa, una cuestión de seguridad nuclear puede y debe unir a países que mantienen opiniones diferentes sobre la guerra.

Debería haberse creado una zona desmilitarizada de la ONU en la planta el año pasado, pero sigue teniendo todo el sentido

Dicho esto, como Ucrania ha lanzado una contraofensiva, es probable que el gobierno ucraniano esté menos interesado en una zona desmilitarizada y que, en su lugar, intente volver a tener bajo su control la central nuclear de Zaporizhzhia lo antes posible.

Pero mientras la guerra continúe, la creación de una zona desmilitarizada es un escenario mucho mejor en términos de seguridad nuclear. Es realista esperar que un número significativamente mayor de países vote a favor de una resolución de la ONU con un mandato para una misión específica de mantenimiento de la paz que a favor de una resolución que exija a Rusia la devolución inmediata de la central nuclear a Ucrania.

El año pasado ya debería haberse creado una zona desmilitarizada de la ONU en la planta, pero sigue teniendo todo el sentido. Quizá ahora haya más posibilidades de éxito para una iniciativa de este tipo. Y quizá para ello sea necesaria la presión de la opinión pública, en particular de las organizaciones de protección del medio ambiente.

Tregua

La central nuclear no es el único problema que puede requerir un mandato de la Asamblea General de la ONU para una misión de mantenimiento de la paz.

Y en caso de que Ucrania firme una tregua o incluso un acuerdo de paz con Rusia, es posible que la Asamblea también tenga que tomar las medidas oportunas para apoyarlo.

Esto es especialmente importante, ya que es poco probable que Ucrania acepte una misión de supervisión de un alto el fuego encargada por la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE), puesto que la anterior misión de la OSCE en Ucrania, entre 2014 y 2022, fue saboteada por Rusia, que actuó en contra de la creación de una zona segura en la frontera y de la supervisión de la misma.

También es improbable que Ucrania acepte una misión del Consejo de Seguridad de la ONU, dado que Rusia tendría derecho de veto. Aunque no la bloqueara inicialmente, tendrá la oportunidad de vetar la ampliación del mandato de los observadores, como ya hizo con la misión de la ONU en Georgia.

Incluso si, tras la firma de un armisticio, Rusia no aceptara la presencia de fuerzas de mantenimiento de la paz bajo el mandato de la Asamblea General de la ONU, éstas podrían tomar el control del lado ucraniano de la línea de contacto -como ocurrió en Egipto entre 1956 y 1967-, lo que probablemente sería una opción más aceptable para Ucrania. Y si el mecanismo de mantenimiento de la paz de la Asamblea General se pone en marcha con el alto el fuego, puede acelerar las negociaciones con Rusia.

Estas medidas reforzarían la influencia de la ONU. También supondría reforzar las posiciones de los países del Sur Global, interesados en la reforma de la ONU. Así que quizá ésta sea una buena oportunidad para que el presidente brasileño Lula y otros líderes del Sur Global, que piden negociaciones con Rusia, muestren sus dotes diplomáticas.

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